sábado, febrero 02, 2008





"And let me be
To go off on my own
Let me be to go home
I feel like going home"






¿Qué hacer con todo este universo a mis espaldas?


¿Que hacer si me estoy tragando la bronca, el dolor, la soledad


Y afuera, afuera nadie quiere comprender?


Afuera nadie extiende los brazos en busca del abrazo


Afuera nadie quiere escuchar hablar sobre heridas existenciales.




Hemos dejado un río de emociones, brillando y latiendo


A simple vista de todo el universo


¿Y quién lo contempla con verdadera ansia de zambullirse?


¿Quién desea realmente sumergirse en ese río y encontrar su desembocadura?


¿Quién desea ahogarse en ese agua


Con tal de encontrar en su fondo


La más hermosa sinceridad?




Las emociones, idiotas e inútiles quimeras,


Nos dejan más solos todavía


Más huecos e incomprendidos


Ni el amor, ni la tristeza, ni la soledad


Son capaces de mover un solo palmo de nuestras existencias




O tal vez sí las mueven, pero de una forma


Tan profunda y estúpida


Tan existencial y vacía


Que no podemos más que hacernos los tontos


Fingir que no existen, que no nos tocan, que somos inmunes






No soy inmune,


No deseo serlo.


No puedo ser inmune con todo este universo de emociones adentro




No seas inmune,


No quiero que lo seas


Frente a este universo de emociones.

sábado, octubre 13, 2007





Preludio para el año 3001


Renaceré en Talca en otra tarde de Junio,
con estas ganas tremendas de querer y de vivir.
Renaceré fatalmente, será el año tres mil uno
y habrá un domingo de otoño por la Alameda, 3 y 4 Oriente.


Le ladrarán a mi sombra los perritos vagabundos,
con mi modesto equipaje llegaré del Más Allá,
y arrodillada en mi Río Claro lindo y sucio,
me amasaré otro incansable corazón de barro y sal.

Y vendrán tres lustrabotas, tres payasos y tres brujos,
mis inmortales compinches gritándome "¡Fuerza, huevona,
nace, nace, dale loca, metéle hermana, que es duro,
pero muy bueno el oficio de morir y renacer!"


Renaceré, renaceré, renaceré,
y una gran voz extraterrestre me dará
la fuerza antigua y dolorosa de la Fe,
para volver, para creer, para luchar.


Tendré un clavel de otro planeta en el ojal,
porque si nadie ha renacido, ¡yo podré!
Mi Cuidad Trueno siglo treinta y uno, ya verás:
renaceré, renaceré, ¡renaceré!


Renaceré de las cosas que he querido mucho, mucho,
cuando los dioses digan bajito "Volvió..."
Yo besaré la memoria de tus ojos taciturnos,
para seguirte el poema que a medio hacer me quedó.


Renaceré de las frutas de un mercado con laburo,
y de la mugre serena de un romántico café,
de un sideral subterráneo de Calle Diagonal a Saturno
y de una bronca de obreros por el sur renaceré.


Pero verás que renazco en el año tres mil uno,
y con muchachos y chicas que no han sido y que serán,
bendeciremos la tierra, tierra nuestra, y te lo jur
que a San Agustín de Talca de nuevo nos pondremos a fundar.


Renaceré, renaceré, renaceré,
y una gran voz extraterrestre me dará
la fuerza antigua y dolorosa de la Fe,
para volver, para crecer, para luchar.


Traeré un clavel de otro planeta en el ojal,
porque si nadie ha renacido ¡yo podré!
Ciudad del siglo treinta y uno, ya verás
renaceré, renaceré, ¡renaceré!

martes, agosto 14, 2007





Quiero sentarme a llorar en la vereda, sin que me importe si la gente me mira o si los autos tocan bocina ante el descubrimiento de mis piernas desprotegidas.






Quiero que el cordón sea mi asiento, el lugar donde extinga esta tristeza asesina, y que la calle sea mi hogar y mi reencuentro, no un peligroso paraje del cual debo huir constantemente. Quisiera no acelerar más mis pasos, sentarme a descansar bajo la sombra y que de mí solo quede un rastro, y que sean esas hojas rojas que derraman los liquidambar este otoño.







Esos liquidambar me fascinan. Plagan las calles de barrio y las que ostentan ser ciudad también; se confunden con el cielo hacia el horizonte, y por eso algunos no los ven; tiñen la ciudad de ese color tan otoñal justo cuando el sol se eleva y nos quiere abrazar con su calor.






Y el liquidambar que está encima de mí me cubre de flores al soplar el viento, quizás quiere que no llore más, o quizás sea como todos aquí y quiere que me esconda a llorar mis penas, que no muestre mis lágrimas a la gente, que la vida es seria o es fiesta y estar triste no es cosa de este mundo.





A mi no me importa







Ya no me importa, que me vean llorar si se atreven.







Este mundo no es rosa ni es lila, no siempre hay sol cuando está despejado el cielo, yo tengo ganas de llorar en la vereda, y no me importa más que esa ola gris que me invade.










sábado, abril 21, 2007



Cómo decirlo


Cómo decirlo, si a veces se me anegan las palabras antes de siquiera
pronunciarlas.
Cómo pensarlo, si cada idea es un enriedo,
si cada silencio es un encierro,
si cada murmullo se asemeja al de las cataratas.


Siento que así, en vaivenes silenciosos,
se me podrían escapar los días y las noches, sin diferencia alguna;
y cómo decirlo o pensarlo si cada intento es un árbol caído antes de tiempo.


-En la cuadra anterior han arrancado un árbol de cuajo, ni huellas han
quedado de sus gigantezcas raíces, y de pronto,
al ver ese vacío en un montón de tierra,
sentí
cómo se desgajaba de mí un árbol,
cómo se arrancaban sus raíces de mi corazón;
cómo sus hojas y sus flores quedaban decorando únicamente el cielo de mis
recuerdos.
Y sentí un vacío, semejante a éste que ya me inundaba unas cuadras antes,
y supe que entonces el mundo sí gira con un sentido,
aunque no tenga palabras ni voz para pronunciarlo.


Que a veces los hechos tristemente se conectan con los pensamientos
y que a veces no, que siemplemente nada encaja donde debería
ni yo, ni el mundo, ni los ruidos, ni los silencios.


Y cuanto más desencaja el mundo,
cuanto más desencajo yo,
menos palabras tengo para decirlo.

sábado, marzo 17, 2007


Amar es una palabra que crece,
que no se queda quieta en ella misma
sino que se convierte en todas las que mencioné,
las que olvidé mencionar y las que desconozco.

Amar es mucho más que una palabra simple y de significado único,
así como las personas no somos una sola cosa,
simple, carente de opciones y opiniones,
sin otro camino que el que se tiene desde que se nació.

Amar, mi amor, es como uno:
lleno de caminos y elecciones,
cientos y miles de ellos a nuestra disposición;
podemos ser de la manera que queramos ser.
Podemos actuar, ver, opinar, entender.

Amar, mi vida, es al fin y al cabo eso:
Es Vivir

lunes, febrero 05, 2007


Quien fue siendo brisa volvió como viento,
quien fue como agua volvió como agua,
quien fue como fuego volvió en un incendio.

Y yo así como fui, volví
con mis metas, mis propuestas, todo igual.
Sólo cambiaron dos o tres cosas...
que hoy hacen que esté sonriendo sin parar
que el retorno sea más que regreso, que retorno sea continuación
y que continúe mucho mucho más.

Y de tantas sonrisas que nacen brillantes, la mía es muy brillante.
Porque tiene mil razones para reir
porque tiene mil razones para llorar
porque tiene mil razones para amar
porque tiene mil millones de razones para vivir.

Y tanta felicidad que explota,
no es nada más que lo que estaba por venir
lo que tenía que venir.

La felicidad, de una vez por todas, me vino a visitar. Y estoy feliz :)

viernes, enero 26, 2007



Abrir y ver

Abrir los ojos
es vivir coherentemente
es hacer las cosas que se sienten
y sin embargo sentirse insatisfecho
como todo ser humano en cualquier momento común
sentir que nada está por fin realizado ni finalizado.
Abrir los ojos
y darse cuenta quizás
de que uno está donde no quiere estar
pero igual uno tira los brazos para arriba
y le cuenta al aire y a todo aquel que quiera escuchar
que de su mundo espera más.
Abrir los ojos para verque hay mucho más por ver y hacer.
Quizás hacerlo sea admitir lo horrible de esta vida
pero a la vez uno entiende qué se puede hacer
por vivirla, por hacerla valer,
por dar la mayor cantidad de sonrisas posibles
y por recibir el triple de las que se dan.
Abrir los ojos duele
pero es un dolor, un renacimiento hacia adentro
que vale la pena,
morir por vivir.
Abro los ojos cada día
intentando comprender sin darme cuenta de qué quiero comprender.
Abro los ojos cada día
con la intención de hacerlo todo mejor,
no por sentirme, sino por SER
¿ser qué?
Ser... todo lo que se puede ser que haga bien
a mí, a ti, a los otros, a los demás.
Intento cada día
a partir de hoy
abrir mucho mis ojos.